Es una trepadora leñosa que se sujeta mediante zarcillos. Las hojas son lobuladas, con tres o cinco lóbulos y dientes gruesos en el borde. Sus flores son diminutas y verdosas, agrupadas en panículas poco densas. Los frutos son uvas ovaladas o redondeadas.
Cuidados documentados y características conocidas de la especie.
Estos datos describen tolerancias observadas y no sustituyen una guía de cuidados adaptada al clima y al suelo de tu jardín.
Condición observada en el hábitat natural.
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Problemas documentados, síntomas y daños conocidos para esta planta.
Altica oleracea[8]

Los síntomas que producen en las hojas los adultos y las larvas son distintos: • Los adultos se alimentan de las hojas perforando el limbo, haciendo agujeros más o menos extensos. • Las larvas se comen las hojas por una cara, respetando la epidermis de la cara opuesta y los nervi…[7]
España (ámbito de la guía; no presencia confirmada) · Ámbito documental de la guía
ALTICA DE LA VID (Haltica ampelophaga Guer.)
Los síntomas que producen en las hojas los adultos y las larvas son distintos: • Los adultos se alimentan de las hojas perforando el limbo, haciendo agujeros más o menos extensos. • Las larvas se comen las hojas por una cara, respetando la epidermis de la cara opuesta y los nervios de la hoja, dejándolas con aspecto parecido a un fino encaje. Los daños importantes son producidos por los adultos procedentes de la invernación y las larvas de la primera generación. Si los primeros adultos aparecen pronto (estados fenológicos D, hojas incipientes – E, hojas extendidas), devoran las hojas de las yemas que acaban de abrir. En caso de invasiones fuertes, los daños pueden llegar a ser graves y dejar las hojas tan sólo con las nervaduras, atacando incluso al racimo recién formado. Por el contrario, cuando las cepas tienen más vegetación resisten mejor los ataques y los daños son menores.
Fuentes [7]
Botrytis cinerea[8]

El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, pero principalmente a los racimos. En primaveras húmedas, las yemas y los brotes infectados se vuelven marrones, se necrosan y secan. En el caso de las hojas, al final de la primavera y antes de la floración, aparecen manchas n…[10]
España (ámbito de la guía) · Cultivo: Vid · fuente de 2014
El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, pero principalmente a los racimos.
El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, pero principalmente a los racimos. En primaveras húmedas, las yemas y los brotes infectados se vuelven marrones, se necrosan y secan. En el caso de las hojas, al final de la primavera y antes de la floración, aparecen manchas necróticas de contorno irregular, pardo-rojizas y frecuentemente localizadas en el margen del limbo que pueden cubrirse de un polvillo gris. Estos ataques generalmente no tienen importancia económica. En el caso de los racimos, durante el período de floración-cuajado el hongo puede invadir las inflorescencias que se pudren y caen. Al final de la floración también puede afectar a los capuchones florales, extendiéndose a partir de aquí al pedicelo o al raquis originando manchas marrones que posteriormente oscurecen, y ocasionando la pérdida de las porciones del racimo que están por debajo del área necrosada. Los ataques en esta época pueden producir una importante merma en la cosecha. A partir del envero las uvas se infectan directamente a través de la epidermis o de heridas causadas por insectos, oídio u otros. El desarrollo de la podredumbre se ve favorecido por las condiciones de elevada humedad, habiendo aspectos varietales como la compacidad de los racimos o el grosor de la epidermis que también influyen en su desarrollo. Los ataques en esta época además de reducir la cosecha suponen una disminución en la calidad de la misma.
Fuentes [10]
Ceratitis capitata[8]

Los daños que la plaga produce al cultivo son los derivados de la colocación por parte de la hembra, de huevos bajo la piel de las bayas, en número variable, de los que salen larvas sin patas que van generando galerías más o menos superficiales pero bajo la piel, reconocibles por…[12]
España (ámbito de la guía) · Cultivo: Vid · fuente de 2014
La mosca de la fruta es un díptero muy polífago que ataca a casi todos los cultivos que disponen de frutos carnosos, entre los que se encuentran los cítricos, los frutales y la vid.
Los daños que la plaga produce al cultivo son los derivados de la colocación por parte de la hembra, de huevos bajo la piel de las bayas, en número variable, de los que salen larvas sin patas que van generando galerías más o menos superficiales pero bajo la piel, reconocibles por el rastro de color marrón negruzco de los excrementos en las galerías, que las larvas dejan tras de sí. Acaban dirigiéndose al interior de la baya hasta completar su desarrollo, volviendo entonces hacia el exterior, realizando un orificio en la piel del fruto por el que salen y se lanzan al suelo, donde después de enterrarse ligeramente empupan y tras unos días se convertirán en nuevas moscas. Las bayas atacadas se pudren y pueden acabar pudriendo a otras bayas de alrededor, pudiendo llegar a pudrir todo el racimo.
Evitar la presencia de árboles frutales singulares en la parcela que puedan favorecer la proliferación de la plaga, o en su caso, controlar eficientemente en ellos la plaga. Ante la proximidad de parcelas frutales en fase de recolección o cosecha finalizada, prever la entrada de moscas a la parcela desde esa zona, colocando allí trampas para monitoreo que confirmen tal extremo.
Diaporthe neoviticola[8]
La excoriosis puede afectar a todos los órganos verdes de la vid, siendo su sintomatología parecida, pero los daños que ocasiona en cada uno de ellos son diferentes. En hojas, los síntomas se manifiestan por la presencia de manchas oscuro-negruzcas, localizadas preferentemente en…[16]
España (ámbito de la guía; no presencia confirmada) · Ámbito documental de la guía
La excoriosis puede afectar a todos los órganos verdes de la vid, siendo su sintomatología parecida, pero los daños que ocasiona en cada uno de ellos son diferentes.
La excoriosis puede afectar a todos los órganos verdes de la vid, siendo su sintomatología parecida, pero los daños que ocasiona en cada uno de ellos son diferentes. En hojas, los síntomas se manifiestan por la presencia de manchas oscuro-negruzcas, localizadas preferentemente en el peciolo y nervios principales. Los daños no suelen tener importancia económica. En brotes jóvenes y sarmientos, se manifiestan de diversas formas, generalmente en forma de necrosis oscuras, ocasionando grietas superficiales en la corteza que adquieren el aspecto de una tableta de chocolate y se localizan preferentemente en las 3 ó 4 primeros entrenudos del sarmiento. Durante el otoño, la zona atacada se blanquea y se recubre de numerosos puntos negros (picnidios). Los daños pueden ser importantes si el hongo ataca a las yemas, pues en la primavera siguiente no brotan, aunque pueden brotar las ciegas con la consiguiente pérdida de cosecha. Así mismo, el estrangulamiento que se produce en la unión de los brotes con el pulgar los hace frágiles a la acción del viento y al paso de la maquinaria. En racimos, los síntomas se localizan en el pedúnculo y el raquis y su manifestación es muy parecida a la descrita en las hojas. Los daños en racimo suelen ser de importancia, pues ocasionan un mal cuajado e incluso su desecamiento.
En el momento de la poda eliminar en la medida de lo posible los sarmientos con síntomas, procediendo a destruir los restos de poda. Asimismo, no se debe coger material vegetal de una parcela afectada para injertar en otra parcela aunque no presenten síntomas, ya que las yemas pueden estar invadidas por el micelio.
Fuentes [16]
Phyllosticta ampelicida[8]
En hoja la infección se manifiesta en forma de manchas de contorno poligonal, inicialmente de color cremoso, y luego de un tono rojo ladrillo. Después, estas manchas se recubren de pequeños puntos negros, visibles a simple vista. Son los picnidios, órgano reproductor del hongo. L…[17]
España (ámbito de la guía; no presencia confirmada) · Ámbito documental de la guía
Esta enfermedad, causada por el hongo Guignardia bidwellii (Ellis) Viala & Ravaz está presente en zonas vitícolas de clima cálido y húmedo de la Península, incidiendo con mayor gravedad en Galicia y el Noroeste de Castilla y León (Zona del Bierzo) El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, hojas, zarcillos, pámpanos, inflorescencias y racimos.
En hoja la infección se manifiesta en forma de manchas de contorno poligonal, inicialmente de color cremoso, y luego de un tono rojo ladrillo. Después, estas manchas se recubren de pequeños puntos negros, visibles a simple vista. Son los picnidios, órgano reproductor del hongo. Las lesiones en pámpanos, zarcillos e inflorescencias aparecen más raramente, en forma de chancros elípticos o alargados, con aspecto de podredumbre blanda, y que también terminan cubriéndose de puntos negros. Si el chancro aparece en el pedúnculo de la inflorescencia, la circulación de savia se ve comprometida y la inflorescencia acaba marchitándose por completo. En racimos, las infecciones de black-rot toman un aspecto similar al del mildiu larvado, con lesiones de color pardo o violeta sobre las bayas, que se arrugan y se marchitan y acaban momificándose. Sobre las bayas momificadas se desarrollan masas de picnidios en forma de puntos negros, lo que diferencia un ataque de black-rot de un ataque de mildiu larvado.
Fuentes [17]
Plasmopara viticola[8]
El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, principalmente a las hojas y racimos. En primavera y con condiciones favorables, se puede producir la infección primaria, visible por la conocida “mancha de aceite” en el haz de las hojas y pelusilla densa y blanquecina en el e…[18]
España (ámbito de la guía) · Cultivo: Vid · fuente de 2014
El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, principalmente a las hojas y racimos.
El hongo ataca a todos los órganos verdes de la vid, principalmente a las hojas y racimos. En primavera y con condiciones favorables, se puede producir la infección primaria, visible por la conocida “mancha de aceite” en el haz de las hojas y pelusilla densa y blanquecina en el envés, correspondiente a la esporulación del hongo. Las infecciones secundarias que, según las condiciones climáticas, se suceden a continuación, presentan la misma sintomatología. Al final del período vegetativo estas manchas se tornan angulares, en forma de mosaico y de color pardo-rojizo. Las hojas infectadas severamente por lo general caen repercutiendo en la cantidad y calidad de la cosecha. En racimo, las flores y granos recién cuajados son muy sensibles, presentando en caso de ataque la citada pelusilla blanquecina. Durante este período, los racimos atacados en el raquis, se curvan en forma de S y se acaban secando de forma parcial o total. A partir del estado fenológico de grano tamaño guisante, los ataques presentan una sintomatología distinta: los granos se arrugan y desecan, y no hay esporulación, lo que se conoce como mildiu tardío o larvado. A partir del envero, el racimo no es sensible a la enfermedad.
Fuentes [18]
Sparganothis pilleriana[8]
Los daños son ocasionados exclusivamente por las larvas, pudiendo atacar a hojas y racimos. Las hojas más viejas aparecen roídas y agujereadas, las más jóvenes dobladas y unidas por hilos sedosos, que al hacer más visible el envés le da un aspecto plateado a los viñedos. Los daño…[22]
España (ámbito de la guía) · Cultivo: Vid · fuente de 2014
PIRAL DE LA VID (Sparganothis pilleriana Schiff.)
Los daños son ocasionados exclusivamente por las larvas, pudiendo atacar a hojas y racimos. Las hojas más viejas aparecen roídas y agujereadas, las más jóvenes dobladas y unidas por hilos sedosos, que al hacer más visible el envés le da un aspecto plateado a los viñedos. Los daños en hojas pueden ser importantes, sobre todo en las jóvenes. En los racimos forman glomérulos (racimillos unidos por sedas), de mayor tamaño que los producidos por la Polilla del racimo. Los daños en racimo afectan a la producción.
Fuentes [22]
Xylophilus ampelinus[8]
Los síntomas más frecuentes observados en los distintos órganos de la planta son los siguientes: • Las yemas afectadas abortan o desborran con dificultad y el inicio de la vegetación se retrasa considerablemente, dando origen, a brotes raquíticos que, en muchos casos, se secan. •…[23]
España (ámbito de la guía) · Cultivo: Vid · fuente de 2014
Es una enfermedad vascular crónica que afecta exclusivamente a la vid.
Los síntomas más frecuentes observados en los distintos órganos de la planta son los siguientes: • Las yemas afectadas abortan o desborran con dificultad y el inicio de la vegetación se retrasa considerablemente, dando origen, a brotes raquíticos que, en muchos casos, se secan. • Los sarmientos, principalmente en los tres primeros nudos, muestran unas necrosis sectoriales alargadas de color pardo oscuro o negro que suelen tener un margen de aspecto húmedo y aceitoso. Posteriormente, suelen evolucionar a chancros profundos de varios centímetros de largo, que pueden afectar al leño. Estos chancros son muy visibles en otoño, tras la caída de la hoja y es el síntoma más característico de la enfermedad. Los sarmientos se arquean hacia el suelo. • Las hojas basales de los sarmientos, pueden presentar pequeñas manchas angulares, de 1-3 mm de diámetro, de color oscuro, con un halo amarillento aceitoso que pueden ser confluentes. • Los racimos pueden presentan necrosis y chancros en el pedúnculo y raquis con un fuerte corrimiento. Los ataques de X. ampelinus en condiciones climáticas favorables pueden provocar la muerte de la planta en pocos años.
Fuentes [23]
Agrobacterium tumefaciens[8]
Agrobacterium es una bacteria que ocasiona daños en numerosos cultivos, encontrándose entre ellos la vid, aunque generalmente, de forma puntual y localizada.[24]
España (ámbito de la guía; no presencia confirmada) · Ámbito documental de la guía
Agrobacterium es una bacteria que ocasiona daños en numerosos cultivos, encontrándose entre ellos la vid, aunque generalmente, de forma puntual y localizada.
Fuentes [24]
Lobesia botrana[8]

La plaga pasa el invierno en forma de crisálida, protegida bajo las cortezas de la vid.[25]
España (ámbito de la guía; no presencia confirmada) · Ámbito documental de la guía
La plaga pasa el invierno en forma de crisálida, protegida bajo las cortezas de la vid.
Fuentes [25]
Bactrocera tryoni[8]
Infestación natural documentada en los frutos de esta planta.[27]
Estados Unidos (lista regulatoria; no distribución del organismo) · Frutos · validación en condiciones naturales
Infestación natural documentada en los frutos de esta planta.
Fuentes [27]
Nombre aceptado y referencia taxonómica.
Conversaciones, intercambios y fotografías compartidas sobre esta planta.
Disponibilidad de esta especie en la comunidad.
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