En Vilanova i la Geltrú yo creo que merece la pena intentarlo.
Passiflora racemosa es una especie tropical y bastante sensible al frío, así que el principal desafío sería protegerla durante el invierno, especialmente si se producen heladas.
Al estar cerca del mar, el clima de Vilanova es relativamente suave. Yo buscaría un rincón soleado, protegido del viento y, si es posible, junto a una pared orientada al sur. También puede quedar muy bonita en una terraza o un jardín, creando un ambiente natural y acogedor. Incluso se podría combinar con una zona de comedor exterior decorada con
manteles antimanchas, ideales para disfrutar del espacio sin preocuparse demasiado por el mantenimiento.
En cuanto al cultivo, es importante que el suelo drene bien y evitar el exceso de humedad durante el invierno. Los primeros años quizá sería mejor mantenerla en una maceta grande para poder resguardarla cuando bajen mucho las temperaturas.
Si finalmente te animas a plantarla, estaría genial que compartieras por aquí cómo evoluciona. Seguro que tu experiencia puede resultar útil para otros aficionados de la zona.